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El Lamento de un Pato Ocurrió en el bello departamento de Santander del sur, entre San Gil y Curití. Si me hubieran comentado con seguridad no lo hubiera creído, pues bien, por primera ves en mi vida escuche el lamento de un Pato. El 30 de Diciembre del año anterior aproximadamente a las 5:30 de la tarde comencé a escuchar el Cuá Cuá de un Pato. Por un instante pensé que : es por el ruido de los vehículos, también puede ser por los turistas que cruzan muy cerca. Al día siguiente a las 4 de la mañana comenzó un concierto fascinante de: canarios, colibrís, copetones y otras aves que no conocía. A los pocos minutos y con asombro, volví a escuchar el Cuá Cuá del Pato, esta ves acompañado del canto de los pájaros, a las 6 de la mañana los pájaros poco a poco dejaron de cantar, pero el pato continuaba con su Cuá Cuá sin descansar. Durante el día el Pato caminaba y caminaba por los distintos lugares y parecía que estuviera buscando algo o a alguien. Su Cua Cua pronto a los oídos de quienes allí estábamos nos conmovió; es así como comenzamos a preguntar por el lamento del Pato. Pronto corrió el rumor según el cual decía que: “días antes el pato murió y el Cua Cua es el de la Pata que quedó sola”, sin dudarlo con mi familia le preguntamos a uno de los moradores del lugar sobre dicho rumor. Su respuesta no fue menos terrible, con vos entrecortada y con una tristeza que reflejaba su rostro dijo: “días antes un visitante en su vehículo con intensión espicho el Pato y la Pata se salvo, porque quedo debajo del vehículo y la llanta no la cogió”. En estos renglones estoy denunciando la barbarie que persiste contra nuestra fauna y además le estoy diciendo a la Pata que su lamento fue escuchado. Carlos Humberto Romero Niño